y tengo miedo de que en tres días abriré los ojos y el sueño se acabará…y vengo semanas tirando de recuerdos e intentando sumar motivos para volver al universo conocido, pero ahora parece que esos motivos no pesan y sólo pesan las ganas de vivir estos “últimos” tres días aquí como si verdaderamente fueran los últimos. Lucho con la idea de meter todo y a todos en mi maleta y llevármelo conmigo. Quiero a mis dos familias juntas.